¿Podemos
hacer algo...?
Cada vehículo tiene un consumo
medio estipulado por el fabricante para
los distintos ámbitos: urbano,
carretera, etc. Sin embargo, en nuestra
mano está el hecho de lograr que
el consumo sea el mínimo, y con
ello contribuir a que las emisiones de
CO2 sean mínimas también.
¿Qué podemos hacer nosotros
para reducir el consumo de combustible
al mínimo y con ello la emisión
de dióxido de carbono de nuestro
vehículo? Siguiendo una serie de
hábitos de utilización del
vehículo y mantenimiento del mismo,
podremos optimizar su consumo; con ello
buscamos lograr un ahorro a nuestros bolsillos
y además a contaminar un poquito
menos.
Uso correcto del vehículo
En este sentido se recomienda:
1. Planificar las rutas
que seguimos en nuestros desplazamientos,
buscando siempre las menos congestionadas.
2. Evitar sobrecargas
innecesarias en el vehículo. Pero
el uso de la baca, aún estando
esta vacía puede incrementar el
consumo normal del vehículo entre
un 2 y un 35%
3. El uso del aire acondicionado
aumenta en un 20% el consumo de combustible.
4. Al tener las ventanillas
abiertas aumentamos la resistencia con
el aire del vehículo, aumentando
con ello el consumo.
5. Algunos vehículos
permiten usar gasolinas de distintos octanajes.
Lo mejor, es usar la recomendada por el
fabricante y a ser posible la de menor
octanaje.
6. Revisar los consumos
del vehículo periódicamente
pues podemos detectar algún elemento
del motor deteriorado, que esté
haciendo aumentar el consumo.
7. En trayectos muy
cortos el consumo se dispara. En estos
casos es recomendable el transporte público.
8. La presión
de las ruedas por debajo de lo normal
aumenta el consumo por el mayor rozamiento
del vehículo con el suelo, además
de desgastar más las mismas. (por
cada 0,3 bares de menos presión
se aumenta en un 3% el consumo)
9. Se debe cambiar cuando
corresponde el aceite, bujías y
filtros pues de lo contrario se puede
aumentar el consumo. Incluso al uso de
un aceite incorrecto puede aumentarlo.
10. El reglado del motor
debe ser correcto (un ralentí demasiado
alto provoca aumentos de consumo).
Estilo de conducción
Este punto puede hacer que ahorremos
hasta un 15% en combustible:
11. Arrancar el motor
sin acelerar y comenzar la marcha lo antes
posible.
12. Utilizar marchas
largas (en gasolina el cambio de marcha
se debe hacer cuando estamos entre 2.000
y 2.500 revoluciones y en diesel entre
1.500 y 2.000).
13. Cuando estamos acelerando,
se debe cambiar a la marcha más
larga lo antes posible y al reducir de
la manera más lenta posible. (Un
motor en marcha corta y revolucionado
consume mucho más).
14. Debemos procurar
circular a una velocidad uniforme, sin
aceleraciones y deceleraciones bruscas,
que nos obligan a ir en marchas más
cortas o a revolucionar más el
coche.
15. Evitar velocidades
elevadas. Un aumento del 20% en la velocidad
produce un 44% de aumento en el consumo.
Fuente: consumer.es
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