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Los
sistemas de seguridad de un automóvil se activan
automáticamente en caso de accidentes, pero
si no están bien colocados o se utilizan mal
puede que no cumplan la función para la que
fueron creados.
Los automóviles están equipados con una batería
de elementos de seguridad que en la mayoría
de los casos no se utilizan correctamente. Algunos
de estos sistemas son el cinturón de seguridad,
el airbag y el apoyacabezas, que funcionan mancomunadamente
en pos de la seguridad del pasajero ante un
accidente.
Estos actúan de manera coordinada y sin que
sea necesario activarlos, pero es necesario
tomar conciencia acerca de su uso y funcionamiento.
CESVI Argentina (Centro de Experimentación y
Seguridad Vial) te contará algo más sobre estos
dispositivos.
El Cinturón de Seguridad
El vehículo se desacelera violentamente luego
del impacto, y en consecuencia, los ocupantes
siguen desplazándose a la misma velocidad. Si
ninguna fuerza actúa sobre ellos para detenerlos,
seguramente impactarán contra cualquier elemento
que se encuentre en su trayectoria. Para esto
existe el cinturón de seguridad.
El sistema más utilizado es el de tres puntos,
que ofrece grandes ventajas en cuanto a comodidad
de uso y eficacia en la reducción de víctimas
mortales. Las estadísticas demuestran que su
correcto uso reduce en alrededor de un 80 por
ciento la posibilidad de muerte o heridas graves
en un accidente.
El uso del cinturón de seguridad también es
recomendable para los pasajeros del asiento
trasero: en caso de accidente, si estos no lo
usan saldrán despedidos descontroladamente hacia
el exterior del habitáculo. Debemos seguir ciertas
recomendaciones de uso para lograr su máxima
efectividad:
-El cinturón no debe estar retorcido o rozando
contra cantos cortantes.
-La banda del cinturón no debe pasar por sobre
objetos duros, ni frágiles como bolígrafos o
anteojos, ya que ante la desaceleración en un
impacto podrían incrustarse en el cuerpo.
-Cuando en un vehículo se ha generado una colisión
violenta es necesario cambiar todos los elementos
vinculados al cinturón de seguridad, además
de comprobar el estado de los anclajes.
-La banda abdominal deberá pasar a la altura
de la cadera, siempre bien ceñida y en caso
necesario, se debe tirar de la misma para lograr
su ajuste.
-En los asientos delanteros, la banda del hombro
se debe adaptar a la estatura del ocupante con
ayuda del regulador vertical del cinturón.
-Las mujeres embarazadas deben llevar colocado
siempre el cinturón de seguridad. Para ello,
la banda abdominal debe estar ajustada lo más
posible a la región pélvica, para evitar toda
presión sobre el abdomen.
El Airbag
El airbag es un dispositivo instalado en el
interior del volante, en el tablero (airbags
frontales) y en los paneles laterales de los
asientos (airbags laterales). Tras un impacto
frontal, se inflan bolsas -en fracciones de
segundo- que se interponen entre el volante
y el conductor o entre el tablero y el acompañante
impidiendo que impacten la cabeza y el pecho.
Los sensores del airbag frontal detectan los
impactos delanteros del vehículo y cuando el
nivel del impacto es suficiente como para que
el airbag actúe reduciendo los riesgos a los
ocupantes, entonces el módulo de control envía
una señal para que éste se active.
Para funcionar a tiempo, los airbags deben desplegarse
rápidamente, por ello la fuerza de inflado es
muy elevada, resultando imprescindible que los
ocupantes del vehículo utilicen los cinturones
de seguridad para mantenerse alejados de estos
dispositivos durante esta fase, tomando contacto
recién cuando se inicia la etapa de desinflado.
Los airbags están diseñados para complementar
la función de los cinturones de seguridad, no
para sustituirlos: el cinturón de seguridad
ayuda a mantener al ocupante en la posición
apropiada para lograr la mayor efectividad del
airbag.
El Apoyacabezas
Muchos piensan que este elemento es para la
comodidad de los ocupantes cuando en realidad
es un vital dispositivo de seguridad diseñado
para contener el desplazamiento de la cabeza
hacia atrás, tanto en los impactos traseros
como en los frontales.
Al originarse una colisión frontal luego de
que se produjo el movimiento de la cabeza hacia
adelante, ésta retrocede al ser el tórax contenido
por el cinturón de seguridad. En este último
movimiento el apoyacabezas sujeta la cabeza
para evitar que se produzca el llamado "efecto
látigo".
En el caso de un choque trasero, el ocupante
del vehículo embestido, se aproxima al respaldo
del asiento y la cabeza se mueve violentamente
hacia atrás. Esto ha generado lesiones de tipo
cervical e incluso el desnucamiento de las personas,
aunque la mayoría no tiene en cuenta que si
el apoyacabezas está en una posición incorrecta,
no solo será ineficaz, sino que puede aumentar
el potencial de las lesiones que sufran.
Para la correcta utilización de este elemento
de seguridad, los especialistas de CESVI Argentina
aconsejan que el centro del apoyacabezas se
sitúe a la altura de una línea imaginaria horizontal
que pasa por los ojos de la persona, posicionando
el mismo de forma tal que quede lo más próximo
al sector posterior de la cabeza.
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